Se trata del único asilo en el mundo exclusivamente dedicado a músicos jubilados. Y se encuentra en Milán.

En él una cincuentena de enfermeros, médicos y voluntarios conviven con otros tantos ancianos. Son cantantes, flautistas, pianistas y violinistas. "Desde primeras horas de la mañana hasta bien entrada la noche, siempre hay alguien cantando o tocando", dice Ferretti, secretaria de la Fundación Verdi.

"Verdi somos nosotros, su espíritu está en el aire", sostiene Stefania Sina, de 79 años, ex contralto en el coro de la Scala de Milán.

En cada rincón -incluso en la cocina y los baños-, hay un instrumento musical o un retrato del maestro Verdi.

Los beneficios de los derechos de autor de todas las obras del compositor han servido durante ochenta años para financiar la residencia. Así lo dejó escrito el propio Verdi en su testamento y así funcionó hasta hace unas décadas. "Si los derechos de autor no hubiesen caducado, seríamos una de las fundaciones más ricas del mundo: Verdi es el autor más representado en todos los géneros musicales", explica el director de la casa, Diego Mattiello.

En un chalet junto al edificio residen también una veintena de estudiantes procedetes de varios países. "Aunque no son muchos los ancianos con los que nos podemos relacionar, nos sentimos afortunados por vivir aquí, ellos nos animan, y el alquiler de las habitaciones es mucho más barato que en cualquier piso", explica Niello, "violinista con un gran futuro por delante", según el último número de La Voce.

Pero la armonía puede con el tiempo llegar a tener un sabor amargo. El tenor Ernesto Bonino tiene ochenta y cinco años, hasta hace unos meses era uno de los huéspedes con los que más tiempo pasaban dos jóvenes promesas de la ópera, Teresa y Marta. "Ahora ya no recuerda casi nada", explican con tono apenado. Bonino tiene alzheimer y le cuesta recordar los nombres de las chicas con las que compartía largas charlas.

Además afirma convencido el director: "está demostrado científicamente: los músicos viven más. Quien estudia música envejece más lentamente, porque mantienen el cerebro en funcionamiento y ejercitan la memoria." Los número le avalan. muchos de los residentes tienen más de 90 años.